¿Pintar el techo de una estancia? ¿Sí o no?

Habitacion 1 - 201

La tendencia común y tradicional es pintar el techo de color blanco o un tono claro, pues aportan mayor luminosidad a las estancias y sensación de altura y amplitud. Sin embargo, siempre podemos jugar con otros colores y crear contrastes y situaciones diferentes para renovar una estancia por completo.

Los colores y tonos oscuros, por ejemplo, tienden a crear sensación de menor espacio y a acercar las paredes. Hay que combinarlo con el color de las paredes para que cree un contraste y siempre que el tono del techo sea el más oscuro de la estancia. El mayor inconveniente es que en estancias amplias puede crear una imagen desproporcionada, al destacar enormemente la largura de la habitación.

Si utilizamos colores de la gama de los azules, magentas o grises; el espacio tenderá a verse más frío y triste. Por el contrario, los colores cálidos como el naranja, rojo o amarillo, darán alegría y viveza.

Los colores oscuros y cálidos están especialmente recomendados para las cocinas, pues son estancias que se prestan a dar sensación de mayor longitud y el contraste es menor.

A la hora de escoger un color para techo de una estancia, también hay que tener en cuenta la iluminación que usemos en la misma, pues es parte del juego de colores y sensaciones. Por ejemplo, si en una habitación con gran luminosidad pintamos el techo de rojo, la luz teñirá nuestra estancia de un tono rosado, creando un aire femenino, sensual, intenso, etc. 

El tono y la iluminación usados para pintar dependen de las sensaciones que queramos transmitir y del tipo de espacio que queramos crear. Hoy día, existe un mundo de posibilidades con respecto a la iluminación, pintura y decoración de estancias; solo hay que encontrar la que mejor se adapte a cada uno.